Un diente roto requiere atención profesional inmediata, porque una pequeña fractura puede complicarse si deja el diente desprotegido o permite que las bacterias lleguen a su parte interna.
Si estás ante esta urgencia dental tan habitual es imprescindible que llames cuanto antes a nuestra consulta para pedir una cita con un odontólogo. Además de actuar con rapidez, es igualmente importante mantener la calma, ya que una fractura dental puede resultar muy “escandalosa” y causar mucha preocupación.
Para ayudarte, en este artículo te vamos a contar cómo debes actuar ante un diente roto. Asimismo, te vamos a desvelar si esta lesión tiene solución y cuáles son los principales tratamientos para lidiar con la situación.
¿Qué hacer si se me ha roto un diente?
Lo primero es mantener la calma y seguir unas pautas sencillas hasta que te vea el dentista. La forma de actuar puede marcar la diferencia entre un tratamiento más simple y otro más complejo, así como entre salvar y perder el diente.
Si te has roto un diente, sigue estos pasos:
- Enjuágate la boca con agua tibia para limpiar la zona.
- Recupera y guarda los fragmentos del diente roto: si puedes, recoge los trozos de la pieza dental. No los laves y guárdalos en un recipiente limpio con leche, suero fisiológico o saliva. En algunos casos, es posible reutilizar los fragmentos perdidos y volver a colocarlos.
- Evita tocar o manipular el diente y sus fragmentos.
- Evita comer alimentos duros o pegajosos: no mastiques con el lado de la boca donde está el diente roto. Opta por alimentos blandos para no ejercer excesiva presión sobre la zona afectada.
- Aplica frío para reducir la inflamación: si tienes la cara hinchada, coloca una bolsa de hielo o un paquete frío en el exterior de tu mejilla para disminuir la inflamación.
- Controla el sangrado: si tienes sangrado, aplica una presión suave y continua sobre la zona afectada con una gasa o paño limpio. Evita escupir o realizar esfuerzos que puedan perjudicar la formación del coágulo.
- Toma analgésicos para aliviar el dolor: si tienes dolor, puedes tomar el analgésico que normalmente te recete el médico o dentista. Asegúrate de seguir sus instrucciones para usar de forma segura la medicación.
- Llama al dentista de inmediato: ante este tipo de urgencias, en nuestra clínica dental de Madrid (zona Mirasierra) te ofreceremos una cita prioritaria, por lo que si estás cerca te recomendamos llamarnos cuanto antes. En nuestra consulta, evaluaremos la extensión de la fractura y estableceremos cuál es el tratamiento adecuado para tratar de preservar el diente roto y evitar complicaciones futuras, como infecciones.
- Sigue las instrucciones del dentista: la reparación de un diente roto requiere recurrir a determinados tratamientos dentales (endodoncia, corona…). Para minimizar las consecuencias negativas sobre tu boca, debes seguir cuidadosamente las instrucciones del odontólogo y someterte al tratamiento recomendado tan pronto como te indique.
Si no hablamos de una simple rotura, sino de un diente que se ha salido por completo de su alveolo, la actuación cambia. En una avulsión de un diente definitivo, lo ideal es cogerlo por la corona, no tocar la raíz, intentar recolocarlo si es posible y acudir de urgencia al dentista. Si no puedes ponerlo en su sitio, debes conservarlo en leche o saliva. En cambio, un diente de leche no debe reimplantarse, porque podría dañar al diente permanente que se está formando debajo.
Tipos de fracturas en los dientes
No todas las fracturas dentales son iguales, ya que varían considerablemente en función de su gravedad y localización. Por tanto, pueden ir desde pequeñas fisuras que apenas son visibles hasta daños graves que afectan a la estructura interna del diente.
Los tipos de fracturas dentales más comunes son los siguientes:
1- Fisura
La fisura es una pequeña grieta en el esmalte (capa exterior del diente). A veces apenas se ve, ya que no hay trozos de diente que se hayan partido o desprendido. Sin embargo, puede causar molestias al morder o sensibilidad al frío y al calor.
Aunque parezca algo leve, un diente fisurado requiere tratamiento inmediato, ya que la grieta puede hacerse más profunda con el tiempo y permitir que las bacterias lleguen al interior del diente o que, incluso, se rompa el diente.
Por este motivo, es imprescindible acudir al dentista tras cualquier golpe en el diente, por inofensivo que resulte.
2- Rotura parcial
Hablamos de rotura parcial cuando se pierde una parte del diente, pero todavía queda una gran parte de la estructura dental. Lo más frecuente es que afecte al borde de un incisivo o a una cúspide de una muela.
Sin embargo, puede ser más o menos superficial: desde un pequeño desconchón estético hasta una fractura más profunda que provoca dolor y sensibilidad.
En caso de fractura parcial, también es imprescindible llamar al dentista de inmediato y, si es posible, con el trozo de diente que se ha partido.
3- Rotura total
La rotura total implica una fractura mucho más extensa. En estos casos, la pieza dental queda muy debilitada y, en ocasiones, puede verse afectada la dentina (capa que está debajo del esmalte) y la pulpa (zona interna donde están el nervio y los vasos sanguíneos). Cuando esto ocurre, aumenta el riesgo de infección y puede ser necesario realizar una endodoncia para intentar conservar el diente.
En este caso, también es fundamental acudir al odontólogo tan pronto como sea posible y, si se puede, con el trozo de diente que se ha desprendido.
4- Avulsión
La avulsión es el traumatismo más aparatoso y, por lo general, la situación que presenta una mayor gravedad. En este caso, el diente se sale completamente de su alveolo, es decir, se desprende por completo.
Esta urgencia dental requiere atención inmediata. Cuanto antes se reimplante el diente o se conserve correctamente y se lleve al dentista, mejor pronóstico tendrá.
Síntomas que aparecen con un diente roto
Los principales síntomas asociados a la fractura de un diente pueden variar según la extensión y la localización de la lesión. Algunos de los más comunes son los siguientes:
- Sensibilidad: la sensibilidad puede variar desde una leve molestia hasta un dolor agudo. Por lo general, se intensifica al masticar y ante estímulos muy fríos, calientes, dulces o ácidos.
- Dolor: puede ser intermitente o constante. Además, suele agravarse al morder, al masticar o al exponer el diente a temperaturas extremas. En algunas ocasiones, el dolor aparece prácticamente de inmediato, tras producirse la factura, mientras que en otras tarda unas horas.
- Borde áspero o irregular al pasar la lengua.
- Sangrado: es posible que se presente sangrado en el momento de la fractura, especialmente si se ha dañado el tejido gingival (encía) que se encuentra alrededor del diente roto. La sangre es uno de los síntomas del diente roto que más alarman. Sin embargo, no debe preocupar más que otros signos, ya que no indica que la fractura sea más grave.
- Inflamación alrededor del área lesionada.
- Movilidad: si la fractura es severa, es posible que la parte del diente que haya quedado en la boca presente cierto grado de movilidad. Por este motivo, es fundamental no tocar la pieza dental, ya que esta podría caerse.
- Cambio de color: el daño a los vasos sanguíneos que están en el interior de la pieza dental puede producir un cambio de coloración en el diente. En estos casos, el diente puede adquirir un tono grisáceo o marrón.
¿Se puede reparar un diente roto?
Sí, en muchos casos se puede reparar. El tratamiento depende de varios factores: el tamaño de la fractura, la zona afectada, si hay compromiso del nervio, el estado de la raíz y, por supuesto, el tipo de diente. Para decidirlo, es necesario explorar la boca y, con frecuencia, realizar radiografías.
En Ortodoncia Mirasierra damos mucha importancia a ese diagnóstico previo, porque un mismo “diente roto” puede requerir soluciones muy distintas. No es lo mismo una pequeña fisura estética que una fractura profunda causada por un golpe fuerte. Cuanto más preciso sea el estudio, más conservador y eficaz podrá ser el tratamiento.
Tratamientos para un diente roto
Los principales tratamientos para reparar un diente roto son los siguientes:
1- Tratamiento para una fisura
Cuando la fisura es superficial, el tratamiento suele ser conservador. Dependiendo del caso, se puede optar por:
- Pulir la zona mediante fresas dentales, para eliminar el tejido del esmalte dañado.
- Aplicar un material de reconstrucción para sellar y proteger el diente.
- Colocar una carilla o una corona, si la fisura compromete la resistencia del diente.
Si además hay sensibilidad, el dentista puede recomendar medidas, como la aplicación de un gel desensibilizante, para reforzar el esmalte y reducir las molestias.
2- Tratamiento para una rotura parcial
En las roturas parciales hay varias alternativas. Si el fragmento se ha conservado bien, a veces puede recolocarse y adherirse. Cuando eso no es posible, lo habitual es reconstruir el diente con composite o colocar una corona si se ha perdido mucha estructura.
Si la fractura se acerca al nervio o ya lo ha dañado, puede ser necesario realizar una endodoncia, para retirar el nervio afectado, antes de reconstruir la pieza dental. Este tratamiento permite limpiar el interior del diente, sellarlo y conservarlo en la boca cuando la pulpa está inflamada o dañada.
3- Tratamiento para una rotura total
Cuando el daño es muy grande, se debe realizar un esfuerzo mayor para intentar salvar el diente. Si esto resulta viable, el tratamiento puede combinar endodoncia, reconstrucción y corona.
La fractura total supone la pérdida de una gran parte de la estructura dental, por lo que, cuando esto sucede, resulta necesario colocar una corona para proteger el diente a largo plazo y evitar que se pierda o haya que extraerlo.
Sin embargo, si la fractura es demasiado extensa o afecta de forma irrecuperable a la raíz, puede ser necesario extraer la pieza dental y valorar su reposición posterior con un implante.
4- Tratamiento para una avulsión
Cuando la avulsión afecta a un diente definitivo, el tratamiento de elección consiste en intentar reimplantar la pieza dental en su alveolo y estabilizarla para favorecer su conservación a largo plazo.
Para que esto sea posible, es muy importante actuar con rapidez y haber conservado el diente correctamente hasta llegar a la clínica, preferiblemente en leche o saliva. Una vez en consulta, el odontólogo debe valorar si el reimplante es viable y, posteriormente, hacer un seguimiento de la evolución del caso, para determinar si, con el tiempo, es necesario realizar tratamientos complementarios.
Por su parte, si la avulsión afecta a un diente de leche, lo habitual es no reimplantarlo, sino esperar a que erupcione el definitivo. Aun así, es fundamental acudir al dentista para revisar la zona y valorar si se han producido daños adicionales.
En cualquiera de los casos, contar con un equipo con experiencia resulta especialmente importante. En Ortodoncia Mirasierra llevamos más de 40 años tratando casos sencillos y complejos, con un enfoque riguroso, personalizado y apoyado en tecnología de diagnóstico muy avanzada (radiografías digitales, CBCT, escáner intraoral…). Eso permite valorar con precisión qué opción ofrece el mejor pronóstico a medio y largo plazo.
Una fractura no siempre implica la pérdida del diente roto, pero sí requiere actuar con rapidez y ponerse en manos de profesionales cualificados. A veces bastará con una reconstrucción sencilla; otras, habrá que recurrir a tratamientos más complejos para devolver al diente su función y estética. Lo importante es no esperar “a ver si se pasa”, porque en odontología esa espera suele complicar las cosas. Si se te ha roto un diente y quieres saber cuál es la mejor solución, llámanos y solicita una cita prioritaria para que valoremos la lesión cuanto antes y te indiquemos el tratamiento más adecuado.