Si te duele o se te inflama la encía alrededor de una muela del juicio, es posible que tengas pericoronaritis.
Esta urgencia dental es relativamente frecuente y por ello te vamos a explicar, de forma clara y sin tecnicismos, qué es, por qué aparece, cómo se alivia y qué puedes hacer para que no se repita.
Llevamos casi 40 años atendiendo casos como el tuyo y queremos orientarte para que sepas cuáles son los próximos pasos que debes dar.
¿Qué es la pericoronaritis?
La pericoronaritis es la inflamación e infección de la encía que cubre parcialmente una muela en erupción. Afecta sobre todo a la muela del juicio inferior.
Ese “colgajo” de encía (opérculo) deja un espacio donde se acumulan placa bacteriana y restos de comida, lo que favorece la irritación y la infección.
Si estás en esta situación, la zona puede dolerte al masticar, sangrar con facilidad y desprender mal olor o mal sabor. A veces, también se puede notar dificultad para abrir la boca (trismus) o molestias que se irradian al oído o la garganta.
Causas de la pericoronaritis
La causa es multifactorial y suele combinar aspectos relacionados con la anatomía, higiene y hábitos.
- Erupción parcial de la muela del juicio: si la pieza dental sale torcida o no tiene espacio suficiente para erupcionar, el opérculo retiene restos de comida y placa bacteriana.
- Higiene complicada en la zona: al estar tan atrás, cuesta cepillarse bien y el irrigador o el hilo no siempre llegan. La falta de higiene favorece el desarrollo de la infección en las muelas del juicio.
Factores de riesgo
Además de las causas principales, hay otros factores de riesgo que pueden desencadenar o agravar la pericoronaritis:
- Traumatismo masticatorio: la muela superior puede morder la encía inferior y contribuir a la inflamación.
- Tabaco y estrés: ambos hábitos empeoran la respuesta de las encías ante las agresiones y el proceso de cicatrización.
- Bajada de defensas: los procesos catarrales y las épocas de cansancio o estrés favorecen los brotes.
Síntomas de la pericoronaritis
A continuación, te enseñamos a reconocer las señales más habituales. Si te identificas con varias, lo mejor es que te veamos en la consulta.
- Dolor localizado alrededor de la muela del juicio, a veces irradiado al oído o la mandíbula.
- Inflamación y enrojecimiento: encía hinchada, sensible al tacto y posible supuración (pus).
- Mal sabor y halitosis: por acumulación de placa bacteriana bajo el opérculo.
- Dificultad para abrir la boca: rigidez que complica comer y hablar.
- Febrícula o malestar general: este síntoma es propio de episodios severos de pericoronaritis.
Importante: si notas fiebre alta, hinchazón que se extiende a la cara o al cuello o dificultad para tragar o respirar, acude a urgencias. Son signos de infección que requieren atención inmediata.
Tratamiento de la pericoronaritis
El objetivo es controlar el dolor y la infección, recuperar la higiene de la zona y prevenir recaídas. A continuación, te explicamos cómo lo abordamos paso a paso en Ortodoncia Mirasierra.
Evaluación inicial y alivio de síntomas
Empezamos con una exploración clínica y, si es necesario, una radiografía para valorar la posición de la muela.
- Limpieza local en consulta: retiramos placa bacteriana y restos de comida bajo el opérculo para desinflamar la encía.
- Enjuagues y medidas en casa: te pautamos colutorios específicos por un tiempo limitado y te enseñamos a higienizar la zona sin dañarla.
- Analgésicos y antiinflamatorios: te indicamos la pauta más adecuada para tu caso.
- Antibiótico: solo lo indicamos cuando hay signos de infección que lo justifiquen (supuración, aumento de la inflamación, afectación general…). En estos casos, elegimos el fármaco y la pauta según tu historial.
¿Conviene extraer la muela del juicio?
Depende de su posición, espacio disponible y riesgo de recidiva. Si no puede erupcionar correctamente o provoca episodios repetidos, solemos recomendar la extracción de la muela del juicio.
Dicha extracción se realiza de manera planificada, con anestesia local y técnicas mínimamente invasivas, lo que mejora notablemente el postoperatorio.
En algunos casos, se puede valorar una operculectomía, que es una cirugía mínimamente invasiva que permite retirar el colgajo de encía cuando la muela tiene buen pronóstico de erupción.
Autocuidados que ayudan
Los consejos que vas a ver a continuación no sustituyen la visita a la clínica dental, pero mejoran los síntomas hasta que te atendamos.
- Higiene suave y constante: cepíllate a fondo y con cuidado para evitar forzar la encía. Si usas irrigador, evita los chorros directos de agua bajo el opérculo.
- Dieta blanda y templada: toma sopas o purés fríos, yogur, verdura cocida, pescado o tortilla francesa. La dieta blanda y fría o templada reduce la presión y la irritación.
- Aplicar frío externo: hazlo en intervalos cortos y deja descansar después la zona. Esta práctica ayuda a aliviar la inflamación.
¿La pericoronaritis se puede prevenir?
Prevenir no siempre es posible, pero sí puedes reducir el riesgo con buenos hábitos y revisiones periódicas.
- Higiene adaptada a la zona: cepíllate los dientes tres veces al día y usa hilo dental una vez al día. Emplea un cepillo de cabezal pequeño y una técnica cuidadosa.
- Revisiones y radiografías de control: acude al odontólogo entre una y dos veces al año. Las visitas periódicas permiten supervisar el proceso de erupción y anticipar problemas de espacio o de posición en las muelas del juicio.
- Valoración de extracción preventiva: si, en estas revisiones, comprobamos que la muela no tiene espacio o produce episodios repetidos, estudiamos la extracción programada.
- Abandono del tabaco: mejora la salud de las encías y los procesos de cicatrización.
¿Te duele una muela del juicio? ¿Tienes dudas sobre si padeces una pericoronaritis? En Ortodoncia Mirasierra te ofrecemos horarios amplios e ininterrumpidos de lunes a viernes. Si tienes una urgencia dental, llámanos para que podamos ofrecerte una cita prioritaria.
Te atenderemos con un enfoque mínimamente invasivo y personalizado: lo primero es aliviar tu dolor y, después, decidir contigo si conviene mantener la muela, practicar una operculectomía o planificar la extracción. Contamos con profesionales con casi 40 años de trayectoria y tecnología de diagnóstico que nos permite darte una solución a largo plazo.