Caninos incluidos: causas, diagnóstico y tratamientos

Los caninos incluidos son una de las alteraciones que más tratamos en Ortodoncia Mirasierra, ya que están entre las anomalías dentales más frecuentes. Sin embargo, esta prevalencia no debe llevar a error y hacer pensar que los caninos incluidos son un problema menor.

Dadas las complicaciones que pueden causar, es fundamental detectar los caninos incluidos de manera temprana y recurrir a un ortodoncista con amplia formación y experiencia en dicha alteración.

¿Qué son los caninos incluidos?

Los caninos incluidos son aquellos colmillos que no han erupcionado adecuadamente dentro del periodo de tiempo esperado, ya que se encuentran atrapados dentro del hueso o la encía.

Los caninos son los últimos dientes en salir (sin contar con las muelas del juicio y, en ocasiones, con los segundos molares), por lo que también son unas de las piezas dentales que se quedan retenidas con mayor frecuencia. En muchos casos, los colmillos erupcionan cuando el resto de dientes ya ocupan su posición en la boca, por lo que es más frecuente que se queden sin espacio.

Y, más concretamente, los caninos superiores son los que se quedan incluidos con mayor frecuencia, debido a que su trayectoria de erupción es más larga y compleja.

En general, los colmillos tienen un papel crucial en la mordida, la estética facial y la función masticatoria, por lo que, en la mayoría de los casos, es fundamental llevar los caninos incluidos a su posición correcta.

Caninos incluidos por palatino y por vestibular

Cuando un canino no logra erupcionar, puede quedarse retenido en dos posiciones distintas, y saber en cuál de ellas se encuentra condiciona tanto el pronóstico como el tratamiento.

Según diversos estudios científicos, alrededor del 61% de los caninos incluidos se localiza por palatino (hacia el interior de la boca, en la zona del paladar) y solo en torno al 5% lo hace por vestibular, hacia la parte externa.

Esta diferencia importa más de lo que parece, porque cada localización se comporta de una manera:

  • Canino incluido por palatino: es la posición más frecuente en el maxilar superior. Al estar cubierto por un hueso y una encía gruesos, rara vez sale por sí solo, de modo que casi siempre necesita tracción.
  • Canino incluido por vestibular: suele asociarse a la falta de espacio y al apiñamiento dental. A veces llega a asomar por sí mismo, aunque a menudo lo hace en una posición inadecuada que también obliga a intervenir.

Para confirmar dónde está exactamente el colmillo, en Ortodoncia Mirasierra recurrimos a un completo estudio en tres dimensiones, con TAC dental o CBCT, que aporta una precisión que la radiografía convencional no ofrece.

Causas de los caninos incluidos

Las principales causas de los colmillos incluidos son las siguientes:

  • Genética: existe una predisposición genética hacia los caninos incluidos, lo que indica que la condición puede ser heredada de padres a hijos.
  • Falta de espacio en la arcada dental: es la causa más común de los caninos incluidos. Si no hay suficiente espacio en la arcada para que el colmillo erupcione naturalmente, este puede quedar atrapado en el tejido óseo o gingival.
  • Ausencia de incisivos laterales: los incisivos laterales actúan de guía para los caninos. Por tanto, el hecho de que dichos incisivos no erupcionen puede comprometer la salida de los colmillos.
  • Retraso en la caída de los caninos temporales: los caninos de leche que no se caen o tardan en caerse pueden interrumpir el proceso de erupción de los caninos permanentes.
  • Pérdida prematura de los caninos temporales: cuando un canino de leche se cae antes de tiempo (por caries, traumatismos…) es necesario colocar un mantenedor de espacio. En caso contrario, el resto de dientes tratarán de ocupar el hueco dejado, lo que podría complicar la erupción del canino definitivo.
  • Existencia de dientes supernumerarios: la presencia de dientes adicionales en la arcada puede suponer una obstrucción física para la salida del canino y frenar su trayectoria de erupción.
  • Odontomas: son unos tumores benignos que pueden llegar hasta los cuatro centímetros de diámetro e impedir que el colmillo alcance su posición normal en la arcada.
  • Anquilosis dental: es una alteración que conlleva la unión entre el diente y el hueso que lo rodea. Normalmente, se produce en los dientes de leche e impide que el colmillo temporal se caiga a tiempo, lo que altera la erupción del canino definitivo.

¿Qué ocurre si no se tratan los caninos incluidos?

Dejar un canino incluido sin tratar no suele ser una opción inocua: con el tiempo puede dañar a los dientes vecinos y comprometer la salud de toda la zona. El colmillo retenido ejerce presión sobre las piezas dentales contiguas, especialmente sobre los incisivos laterales, y esa presión es el origen de la mayoría de las complicaciones.

Las consecuencias más habituales de no tratarlos son:

  • Reabsorción de las raíces vecinas: el canino retenido puede ir desgastando la raíz de los dientes contiguos hasta poner en riesgo su supervivencia. Es la complicación más frecuente y la más seria.
  • Formación de quistes: alrededor del diente incluido puede desarrollarse un quiste que dañe el hueso que lo rodea.
  • Problemas de mordida y de estética: la ausencia del colmillo altera la oclusión (la forma en que encajan los dientes al morder) y deja un hueco visible en la sonrisa.

Por tanto, aunque en algunos casos un canino incluido pueda permanecer años sin dar síntomas, conviene valorarlo siempre, ya que cuando las complicaciones aparecen suelen ser difíciles de revertir.

Diagnóstico de los caninos incluidos

Para realizar un correcto diagnóstico de los caninos incluidos es necesario llevar a cabo una completa exploración clínica y radiológica.

  • Exploración clínica: en la exploración clínica, el signo más evidente es la ausencia del colmillo definitivo, una vez ha transcurrido el plazo en el que debía haber erupcionado. Es decir, entre los nueve y los 11 años de edad para los inferiores y entre los 11 y los 13 años para los superiores. Además, con frecuencia, los caninos incluidos se pueden palpar durante la exploración, ya que sobresalen ligeramente al estar retenidos en la encía.
  • Exploración radiológica: tanto la radiografía panorámica como el TAC o el CBCT ayudan a diagnosticar los caninos incluidos, ya que permiten observar los dientes retenidos que no son visibles en la exploración clínica.

Tratamiento de los caninos incluidos

El tratamiento de los caninos incluidos puede variar dependiendo de varios factores, como la edad del paciente, la posición del canino y la posible presencia de otras anomalías dentales o esqueléticas. Por lo general, podemos distinguir entre los tratamientos interceptivos y los tratamientos ortodóncico-quirúrgicos.

1- Tratamiento interceptivo

El tratamiento interceptivo se lleva a cabo en niños mediante la expansión de las arcadas o bien con el distalamiento de la arcada superior para generar más espacio en la zona de los caninos.

En preadolescentes se puede utilizar algún dispositivo que distale las arcadas (igual que en niños) y al estar más cerca del recambio dentario, se puede extraer el canino de leche que tenía que haber sido sustituido por el canino definitivo. De esta manera, se actúa sobre el canino temporal para facilitar la erupción del colmillo definitivo.

Además, la extracción del canino de leche incluido se lleva a cabo tras constatar que no existe ninguna otra alteración que esté dificultando la erupción del diente definitivo.

Por último, conviene destacar que este tratamiento requiere realizar un seguimiento exhaustivo del paciente, para comprobar que el canino definitivo erupciona durante los meses siguientes.

2- Tratamiento ortodóncico-quirúrgico

El tratamiento ortodóncico-quirúrgico se lleva a cabo en adolescentes y adultos. Consiste en combinar el uso de un aparato deortodonciacon una cirugía de fenestración dental.

A continuación, te describimos la secuencia de este tipo de abordajes:

  • Inicio del tratamiento de ortodoncia: la primera parte del proceso tiene como objetivo crear, dentro de la arcada dental, el espacio necesario para que el canino pueda erupcionar.
  • Fenestración dental: cirugía que consiste en abrir una pequeña ventana en la encía para retirar los tejidos que obstaculizan la salida del colmillo. Con esto, se expone la corona del diente y se coloca un pequeño dispositivo (un botón) en la corona del canino para facilitar su erupción.
  • Continuación del tratamiento de ortodoncia: una vez colocado el botón, en las semanas y meses siguientes se va traccionando el colmillo para guiarlo poco a poco hasta su posición correcta. Para ello es necesario un punto de apoyo firme desde el que ejercer la fuerza, lo que en ortodoncia se conoce como anclaje. Ese apoyo puede ser el propio arco del aparato (en caso de llevar brackets), otro diente o un pequeño tornillo fijado al hueso (microtornillo), y es lo que permite dirigir el movimiento y acelerar la erupción.

Como ves, existen distintos tratamientos para corregir los caninos incluidos. Para determinar cuál es el procedimiento más adecuado para cada caso es necesario que nuestros ortodoncistas realicen una valoración.

En Ortodoncia Mirasierra llevamos décadas tratando caninos incluidos en pacientes de todas las edades, incluidos casos complejos en adultos que requieren coordinar la ortodoncia con la cirugía.

Otras opciones: observación y extracción del canino incluido

Además del tratamiento interceptivo y del abordaje ortodóncico-quirúrgico, existen otras dos vías a valorar en función de la situación de cada paciente.

Observación y controles periódicos

En algunos casos, sobre todo en pacientes adultos en los que el canino está muy profundo, no causa molestias ni daña a otros dientes, puede optarse por no intervenir y mantener una vigilancia periódica.

Esta decisión exige controles clínicos cada seis o 12 meses y radiografías de seguimiento, con el fin de asegurarnos de que el colmillo no genera complicaciones con el paso del tiempo.

Extracción del canino incluido

La extracción del canino se reserva para los casos en los que no es viable llevarlo a su posición. Recurrimos a ella, por ejemplo, cuando el diente está anquilosado (soldado al hueso, de modo que no responde a las fuerzas de tracción), cuando ocupa una posición muy desfavorable o cuando está dañando la raíz de las piezas dentales vecinas.

Tras la exodoncia (la extracción quirúrgica del diente), estudiamos cómo reponer el espacio: a veces el premolar contiguo puede ocupar el lugar del canino con ayuda de la ortodoncia y, en otras ocasiones, se valora colocar unimplante. Eso sí, conviene recordar que el mejor diente siempre es el natural, por lo que la extracción es la última alternativa, nunca la primera.

¿Cuánto dura el tratamiento de un canino incluido?

El tratamiento completo de un canino incluido suele prolongarse entre 20 y 30 meses, aunque el plazo depende de la posición del diente, de su grado de inclinación y, sobre todo, de la edad del paciente.

La tracción del colmillo hasta su posición correcta es un proceso largo, porque el diente debe recorrer una distancia considerable dentro del hueso. A grandes rasgos, suele necesitarse alrededor de medio año para empezar a bajar el canino y otro tanto para asentar la raíz en su posición, a lo que se suma el tiempo del tratamiento de ortodoncia general.

Como regla general, cuanto antes se aborde, mejor: en adolescentes el hueso responde con más facilidad que en adultos.

¿Se pueden prevenir los caninos incluidos?

Prevenir por completo un canino incluido no siempre es posible, ya que algunas de sus causas son genéticas. Sin embargo, la detección temprana sí permite reducir las complicaciones y, en muchos casos, evitar tratamientos complejos en el futuro.

Las medidas más útiles son las siguientes:

  • Revisiones desde la infancia: una primera visita al ortodoncista a los tres años permite vigilar el recambio dentario y anticiparse a los problemas.
  • Radiografías de control: una radiografía panorámica hacia los cinco o seis años ayuda a comprobar si el canino sigue una trayectoria de erupción correcta.
  • Extracción del canino de leche: en algunos casos sin apiñamiento, retirar a tiempo el colmillo temporal favorece que el definitivo erupcione por sí solo.

¿Cuánto cuesta el tratamiento de los caninos incluidos?

El tratamiento de un canino incluido mediante ortodoncia suele situarse entre los 3.000 y los 5.000 euros, una horquilla algo superior a la de una ortodoncia convencional porque implica más tiempo y técnicas auxiliares de tracción. Cuando la opción más adecuada es la extracción quirúrgica, el coste es menor y varía sobre todo en función de la posición del diente.

Conviene tener en cuenta que cada caso es distinto y que el presupuesto solo puede concretarse tras una valoración, en la que estudiamos la posición del colmillo, su pronóstico y las pruebas de imagen necesarias.

Si quieres tener más detalles sobre tu caso, llámanos para solicitar una primera consulta informativa y gratuita. Nuestro equipo de ortodoncistas, con dedicación exclusiva a la ortodoncia y más de cuarenta años de trayectoria, estudiará tu caso en detalle, te propondrá el tratamiento más adecuado y resolverá todas tus dudas.

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