¿Qué es la máscara facial de ortodoncia y para qué sirve?

Si te han hablado de la máscara facial de ortodoncia y no sabes exactamente qué es o por qué se utiliza, aquí te lo explicamos en detalle. Este dispositivo es una de las soluciones más eficaces para corregir problemas de crecimiento óseo en niños, especialmente cuando el maxilar superior no se desarrolla correctamente.

A continuación, te contamos en qué consiste, para qué se usa y cuánto tiempo se necesita llevar la máscara facial para obtener resultados óptimos.

¿Qué es la máscara facial de ortodoncia?

La máscara facial de ortodoncia es un aparato extraoral diseñado para corregir problemas esqueléticos que afectan al desarrollo del maxilar superior. Su función principal es guiar el crecimiento óseo en niños, con el objetivo de evitar futuras complicaciones en la mordida, el alineamiento y la estética facial.

Este dispositivo consta de tres elementos principales:

  • Armazón o estructura externa: es una pieza metálica que se apoya en la frente y la barbilla.
  • Elásticos de tracción: conectan la máscara a un aparato intraoral (el disyuntor de paladar) y ayudan a ejercer fuerza hacia adelante.
  • Soportes acolchados: favorecen la comodidad del aparato durante su uso.

En este punto, es necesario enfatizar que la máscara facial se utiliza siempre con un disyuntor de paladar. Este se coloca dentro de la boca, en el paladar, y ayuda a ensanchar el maxilar superior, a la vez que la máscara facial lo lleva hacia adelante.

¿Para qué sirve la máscara facial en ortodoncia?

La principal función de la máscara facial es guiar y corregir el crecimiento de los huesos maxilares (maxilar superior y mandíbula), buscando el equilibrio entre ambas estructuras. Concretamente, la máscara facial tiene un doble efecto: por un lado tracciona el maxilar superior (llevándolo hacia adelante) y, por otro, frena el crecimiento de la mandíbula. Por tanto, este aparato se utiliza en niños que presentan una mandíbula excesivamente desarrollada respecto al maxilar superior.

La máscara facial está especialmente diseñada para niños en crecimiento, cuyos huesos están aún en desarrollo y pueden ser guiados con más facilidad. Por lo general, la máscara facial se puede utilizar desde que se diagnostica la clase III. Un buen tratamiento temprano con máscara facial evita tener que realizar tratamientos más invasivos y complejos en la edad adulta, como la cirugía ortognática.

Tipos de máscara facial para ortodoncia

Existen diferentes modelos de máscara facial, y la elección de uno u otro dependerá de las necesidades del niño y de las indicaciones del ortodoncista. El modelo más utilizado es la Máscara Delaire, ya que se puede usar tanto para tratar retrusiones maxilares como prognatismos mandibulares (desarrollo excesivo de la mandíbula). Por tanto, es más versátil a la hora de modificar la relación entre el maxilar superior y la mandíbula.

Fases del tratamiento

Como ya hemos mencionado, la máscara facial se combina con un disyuntor de paladar para lograr una expansión del maxilar superior antes de aplicar la tracción. A continuación, te describimos el proceso que seguimos en Ortodoncia Mirasierra:

1- Diagnóstico y planificación del tratamiento

En primer lugar, realizamos un completo estudio de ortodoncia con radiografías, fotografías y escaneos digitales. De esta forma, evaluamos la fase de crecimiento del paciente, determinamos si el niño es apto y, en caso afirmativo, planificamos el tratamiento.

2- Colocación del disyuntor de paladar

Antes de usar la máscara facial se coloca el disyuntor de paladar para ensanchar el maxilar superior y facilitar su avance. El disyuntor se lleva de manera fija todo el día y cuenta con un pequeño tornillo en el centro del aparato, que los padres deberán ir girando progresivamente para que realice el efecto esperado. Para ello, los ortodoncistas facilitarán a los padres todas las instrucciones necesarias.

3- Colocación de la máscara facial

La máscara es un aparato de quita y pon que debe llevarse entre 12 y 14 horas al día. Lo más habitual es pautar su uso durante la tarde y la noche, cuando el niño se encuentra en casa, para no interferir en su rutina diaria.

4- Seguimiento y ajustes

A medida que avanza el tratamiento habrá que acudir a revisiones a la clínica dental para que nuestros ortodoncistas evalúen los progresos y ajusten la fuerza de tracción, si fuera necesario. Normalmente, los niños deben acudir a revisión una vez al mes.

5- Retención

Una vez alcanzados los objetivos del tratamiento, se retiran ambos aparatos y se colocan retenedores al niño para que los resultados conseguidos se mantengan en el tiempo. A su vez, cuando finaliza el tratamiento sigue siendo necesario acudir a revisiones, pero con una frecuencia menor.

6- Seguimiento post-tratamiento

El seguimiento de la evolución del niño es fundamental, ya que su desarrollo óseo y dental continuará, lo que hace necesario supervisarlo para detectar cualquier anomalía en una fase temprana.

De hecho en muchos casos es necesario complementar dicho tratamiento con brackets o alineadores transparentes. Esto se debe a que la máscara facial y el disyuntor actúan únicamente a nivel del maxilar y suele ser necesario colocar aparatología (brackets o alineadores) para coordinar la arcada inferior a la nueva forma y posición de la arcada superior en los tres planos del espacio. Para ello, también es posible que se solicite la colaboración del paciente con el uso de elásticos intermaxilares. En estos casos, se aprovecha la aparatología mencionada para corregir las malposiciones que surjan durante el recambio dentario. No obstante, esto es algo que no debe preocuparnos en un inicio, ya que se puede abordar en una edad más avanzada.

¿Cuánto tiempo se utiliza la máscara facial de ortodoncia?

La duración del tratamiento con máscara facial depende de varios factores, como la edad del niño, la severidad de la maloclusión y la respuesta al tratamiento.

En general, la máscara facial se utiliza mientras el paciente está en crecimiento pero, al ser un periodo largo, se conceden descansos, haciéndolos coincidir con los momentos en los que el niño está más activo. Por ejemplo, con los campamentos de verano. No obstante, el momento más importante de uso son los tres primeros meses tras la disyunción, porque es el más eficiente.

Dicho esto, es necesario apuntar que el compromiso del niño y su familia es clave para el éxito del tratamiento. Cuanto más tiempo se use la máscara facial diariamente y mejor se sigan las pautas respecto a los ajustes del disyuntor, más rápido se verán los resultados.

Si crees que tu hijo puede necesitar una máscara facial o necesitas una segunda opinión, en Ortodoncia Mirasierra podemos ayudarte. Contamos con un equipo de ortodoncistas especializados en el cuidado de los más pequeños de la casa desde hace más de 40 años. Solicita una primera consulta gratuita en nuestra clínica dental de Madrid.