¿Qué es la mordida abierta y cómo se corrige?

Si al cerrar la boca notas que tus dientes superiores e inferiores no llegan a tocarse, es posible que presentes mordida abierta. Se trata de una de las maloclusiones que con mayor frecuencia diagnosticamos en nuestra consulta, y puede afectar tanto a la estética de la sonrisa como a funciones cotidianas como masticar o pronunciar correctamente.

En Ortodoncia Mirasierra, con más de 40 años de experiencia en el diagnóstico y tratamiento de maloclusiones complejas, abordamos la mordida abierta tanto en niños como en adultos.

¿Qué es la mordida abierta?

La mordida abierta es una maloclusión dental que se produce cuando uno o varios dientes superiores no llegan a contactar con los inferiores al cerrar la boca, lo que genera un espacio visible entre ambas arcadas.

Además de afectar a la estética de la sonrisa, esta alteración puede provocar dificultades para masticar, para tragar, problemas de pronunciación y desgaste prematuro en las piezas que sí contactan.

Tipos de mordida abierta

La mordida abierta se clasifica atendiendo a dos criterios principales: la zona de la boca en la que se produce la falta de contacto y el origen de la maloclusión.

Según la ubicación

Mordida abierta anterior

Es el tipo más frecuente. Se produce cuando los dientes delanteros (incisivos y, en ocasiones, caninos) de la arcada superior e inferior no llegan a tocarse al cerrar la boca, mientras que los molares sí contactan con normalidad. Es la forma que más impacto tiene en la estética facial y en la pronunciación de determinados fonemas.

Mordida abierta posterior

En este caso, son los dientes traseros (premolares y molares) los que no contactan cuando la persona cierra la boca. Aunque es menos visible que la anterior, la mordida abierta posterior dificulta la masticación de los alimentos de forma eficaz, ya que los molares son las piezas que soportan la mayor carga al triturar.

Mordida abierta lateral

Se da cuando la falta de contacto se concentra en uno de los lados de la boca (derecho o izquierdo). Es menos habitual que las dos anteriores.

Según el origen

Mordida abierta dental

La mordida abierta dental está originada por una posición incorrecta de los dientes. En estos casos, los huesos maxilares presentan un desarrollo adecuado, pero las piezas dentales han erupcionado en una dirección anómala que impide el contacto correcto entre las arcadas.

Mordida abierta esquelética

La mordida abierta esquelética está causada por un crecimiento inadecuado de los huesos maxilares.

Mordida abierta mixta

Tiene cierto componente de las anteriores. Por ejemplo, en el caso de una pieza temporal anquilosada se puede empezar por no contactar esta pieza. Pero si no se trata a tiempo puede deformar el hueso y generar una mordida abierta lateral de varias piezas.

Causas de la mordida abierta

El origen de la mordida abierta es multifactorial. En la mayoría de los casos, se combina una predisposición genética con hábitos adquiridos durante la infancia que interfieren en el desarrollo normal de los dientes y los huesos maxilares.

Hábitos orales en la infancia

Los hábitos prolongados durante los primeros años de vida son la causa más frecuente de la mordida abierta anterior en niños. Los principales son:

  • Uso prolongado del chupete: si el chupete se mantiene más allá de los dos o tres años, la presión constante sobre los dientes anteriores puede alterar su posición.
  • Succión del dedo pulgar: un hábito con efectos similares al chupete. Cuanto más se prolongue, mayor será la deformación de la arcada.
  • Deglución atípica e interposición lingual: cuando la lengua empuja contra los dientes al tragar o al hablar, ejerce una fuerza continua que puede separar progresivamente las arcadas.
  • Respiración oral: respirar habitualmente por la boca (en lugar de por la nariz) modifica la postura de la lengua y la mandíbula, lo que altera el desarrollo óseo y dental.

Factores esqueléticos y genéticos

En otros casos, la mordida abierta tiene un origen esquelético: los huesos del maxilar superior y la mandíbula crecen en direcciones divergentes, lo que impide que los dientes lleguen a contactar.

Este patrón de crecimiento suele tener una base genética y es más difícil de corregir, especialmente cuando se detecta en la edad adulta, una vez que ha finalizado el desarrollo óseo.

Otros factores

Los trastornos de la articulación temporomandibular (ATM), determinadas anomalías congénitas y los traumatismos faciales durante la etapa de crecimiento también pueden contribuir a la mordida abierta.

Consecuencias de no tratar la mordida abierta

Más allá del impacto estético, la mordida abierta puede afectar de forma significativa a funciones básicas del día a día. Estas son las consecuencias más relevantes:

  • Dificultad para masticar: al no existir contacto entre los dientes anteriores o posteriores, el paciente no puede morder ni triturar los alimentos con normalidad. Esto puede provocar problemas digestivos a largo plazo.
  • Alteraciones en el habla: la mordida abierta anterior dificulta la pronunciación de determinados fonemas (como la «s», la «t» o la «d»), ya que la lengua no puede apoyarse correctamente contra los dientes.
  • Desgaste dental: cuando solo contactan unos pocos dientes, estos soportan toda la carga masticatoria. Con el tiempo, se desgastan de forma acelerada y pueden sufrir fracturas o fisuras.
  • Trastornos de la ATM: la distribución irregular de las fuerzas puede generar dolor, chasquidos y limitación de la apertura de la mandíbula.
  • Impacto en la autoestima: el espacio visible entre los dientes al sonreír o la dificultad para cerrar la boca por completo afectan con frecuencia a la seguridad y la confianza del paciente.

Tratamiento de la mordida abierta

El tratamiento de la mordida abierta depende fundamentalmente de dos factores: la edad del paciente (y, por tanto, si sus huesos están aún en fase de crecimiento) y el origen de la maloclusión (dental o esquelético).

Mordida abierta en bebés y niños

Cuando la mordida abierta se detecta en la dentición de leche o en la dentición mixta (entre los seis y los diez años aproximadamente), las posibilidades de corrección son mayores y los tratamientos, menos complejos. En esta etapa, los huesos del niño todavía están en desarrollo, lo que permite guiar su crecimiento y corregir la maloclusión antes de que se consolide.

El primer paso suele ser la eliminación de los hábitos que provocan la mordida abierta (chupete, succión del dedo e interposición lingual). En muchos casos, este cambio por sí solo permite que la mordida se vaya cerrando de forma espontánea.

Si los hábitos ya han provocado alteraciones en los huesos o en la posición de los dientes, se recurre a la ortodoncia interceptiva, que utiliza aparatos funcionales y/o brackets diseñados para redirigir el crecimiento óseo y corregir la maloclusión de forma temprana.

Mordida abierta en adultos

Cuando el desarrollo óseo ya ha finalizado, el tratamiento de la mordida abierta en adultos depende de la gravedad de la maloclusión y de su origen (dental o esquelético).

En los casos de mordida abierta leve o de origen dental, la ortodoncia suele ser suficiente para corregir la posición de los dientes y cerrar el espacio entre las arcadas. Se puede optar por diferentes sistemas:

  • Brackets: metálicos o estéticos (cerámicos o de zafiro).
  • Alineadores transparentes: sistema especialmente eficaz para este tipo de maloclusiones.

En los casos de mordida abierta severa o de origen esquelético, la ortodoncia por sí sola no es suficiente para resolver la maloclusión, ya que el problema no está solo en la posición de los dientes, sino en la relación entre los huesos maxilares. En estas situaciones, el tratamiento indicado es la combinación de ortodoncia y cirugía ortognática.

Este tratamiento combinado sigue una secuencia bien definida: primero, la ortodoncia coloca los dientes en la posición idónea; después, la cirugía ortognática reposiciona los huesos maxilares para corregir la discrepancia esquelética; y, finalmente, una segunda fase de ortodoncia perfecciona el resultado.

Nuestro equipo tiene una amplia experiencia en la coordinación de tratamientos combinados de ortodoncia y cirugía ortognática, con más de 25 años de colaboración con los equipos de cirugía maxilofacial de los hospitales universitarios La Paz, Doce de Octubre y Ramón y Cajal.

El papel de la logopedia en el tratamiento

El tratamiento ortodóncico debe complementarse con logopedia. Más complicado que la corrección en sí es lograr una estabilidad de los resultados logrados con la ortodoncia y, eso solo es posible si el paciente acude al logopeda y rehabilita la posición y función lingual.

El logopeda trabaja con el paciente para reeducar la posición de la lengua en reposo, al tragar y al hablar, lo que contribuye a estabilizar los resultados del tratamiento y reduce el riesgo de recidiva.

Este trabajo multidisciplinar entre ortodoncista y logopeda es especialmente eficaz en niños, ya que los patrones neuromusculares son más fáciles de modificar durante la etapa de crecimiento.

¿Cómo prevenir la mordida abierta?

Aunque los factores genéticos no se pueden evitar, sí es posible actuar sobre los hábitos que favorecen la aparición de la mordida abierta.

  • Retirar el chupete antes de los dos años y desaconsejar la succión del pulgar lo antes posible.
  • Vigilar la forma de tragar del niño: si empuja la lengua contra los dientes al deglutir, conviene consultar con el ortodoncista.
  • Fomentar la respiración nasal: si el niño respira habitualmente por la boca, es recomendable descartar obstrucciones nasales u otras causas con el pediatra.
  • Programar la primera visita al ortodoncista a los tres años: aunque la dentición del niño parezca correcta a simple vista, un diagnóstico precoz simplifica el tratamiento y, en muchos casos, evita la necesidad de procedimientos más complejos en la edad adulta.

Consulta con nuestro equipo de especialistas

Ante la sospecha de mordida abierta, no esperes a que el problema se agrave. En Ortodoncia Mirasierra ponemos a tu disposición un equipo de ortodoncistas hiperespecializado, con más de cuatro décadas de trayectoria y experiencia contrastada en el tratamiento de maloclusiones complejas.

Solicita tu primera consulta sin coste en nuestra clínica dental. Evaluaremos tu caso en detalle, te explicaremos todas las opciones y te propondremos el plan de tratamiento más adecuado.

Fuentes