El paladar ojival puede detectarse durante una de las revisiones bucodentales rutinarias que deben realizarse a lo largo de la infancia. Cuando se diagnostica a tiempo, Si en una revisión te han comentado que tu hijo o tú tenéis el paladar más estrecho de lo normal, es lógico que te preguntes qué significa y si tiene solución. El paladar ojival, también llamado paladar estrecho, es una de las alteraciones que con más frecuencia detectamos en nuestra consulta.
El aspecto positivo de esta maloclusión es que, cuando se diagnostica a tiempo, suele corregirse de forma relativamente sencilla. En Ortodoncia Mirasierra llevamos más de 40 años tratando este tipo de casos, tanto en niños como en adultos.
En este artículo te explicamos qué es exactamente, por qué aparece, cómo reconocerlo, qué consecuencias tiene si no se trata y todas las opciones que existen hoy en día para corregirlo.
¿Qué es el paladar ojival?
El paladar ojival es una alteración en la forma del paladar, el techo de la boca, que lo vuelve más estrecho, alto y arqueado de lo normal. Destaca por presentar una silueta en forma de «V» o de bóveda en lugar de la curva amplia y redondeada habitual.
Causas del paladar ojival
El paladar ojival suele responder a una combinación de factores genéticos y de hábitos durante la infancia. Las causas más habituales son las siguientes:
- Herencia genética: la forma y el tamaño de los huesos maxilares se transmiten de padres a hijos, por lo que un paladar estrecho puede tener un origen familiar.
- Uso prolongado del chupete y succión del dedo pulgar: estos hábitos, mantenidos más allá de los dos años, ejercen una presión constante sobre el paladar que condiciona su desarrollo.
- Respiración bucal: cuando el niño respira por la boca en lugar de por la nariz, la lengua deja de apoyarse en el paladar y este pierde el estímulo que necesita para ensancharse. La respiración oral puede deberse a vegetaciones, alergias o una desviación del tabique nasal.
- Deglución atípica: empujar la lengua contra los dientes al tragar altera también el equilibrio de fuerzas que da forma al paladar.
- Pérdida prematura de los dientes de leche: puede modificar el desarrollo de la arcada superior y el espacio disponible.
¿Cómo saber si tienes un paladar ojival? Señales y síntomas
Reconocer un paladar ojival a simple vista no siempre es fácil, porque muchas de sus señales se manifiestan en los dientes y en la respiración antes que en el propio paladar. Estos son los indicios que conviene vigilar:
- Mordida cruzada: los dientes superiores muerden por dentro de los inferiores, cuando lo natural es justo lo contrario.
- Apiñamiento dental: al faltar espacio en la arcada, los dientes erupcionan montados, girados o inclinados.
- Dificultad para respirar por la nariz: un suelo nasal más estrecho favorece la respiración por la boca, los ronquidos e incluso las pausas al dormir.
- Problemas de pronunciación: la forma del paladar influye en cómo se articulan algunos sonidos del habla.
- Dientes inclinados hacia dentro: a veces no hay mordida cruzada visible porque las piezas dentales inferiores se compensan inclinándose, lo que enmascara el problema.
Señales del paladar ojival en bebés y niños
En los más pequeños, el paladar ojival puede manifestarse antes de que aparezcan los dientes definitivos. Conviene estar atento a las dificultades de succión durante la lactancia, a una respiración habitual por la boca, a los ronquidos nocturnos o a un sueño inquieto.
Como estas señales son sutiles, la forma más fiable de detectarlo a tiempo es una primera revisión con el ortodoncista a los tres años, la edad en la que ya puede valorarse el desarrollo de ambos huesos maxilares (maxilar superior y mandíbula).
Consecuencias de no tratar un paladar estrecho
Si un paladar ojival no se trata, la estrechez del maxilar va arrastrando complicaciones que afectan a la salud bucodental, a la respiración y también a la estética de la sonrisa. Las principales consecuencias son:
- Mayor riesgo de caries y enfermedad de las encías: el apiñamiento dificulta la higiene, porque el cepillo no llega a todas las superficies dentales.
- Alteraciones en la erupción de los dientes: la falta de espacio puede impedir que algunas piezas dentales salgan en su posición correcta.
- Desgaste y fracturas dentales: los dientes mal alineados reciben cargas para las que no están preparados, lo que desgasta el esmalte y, en los casos más graves, puede llegar a fisurarlo o, incluso, fracturarlo.
- Dolor de cabeza y de la mandíbula: una mordida incorrecta sobrecarga la articulación temporomandibular y la musculatura de la cara y el cuello.
- Trastornos respiratorios y del sueño: la dificultad para respirar por la nariz puede derivar en ronquidos y apnea, con un descanso de peor calidad.
- Repercusión estética: el apiñamiento y la mordida cruzada alteran la armonía de la sonrisa.
Diagnóstico: cómo se detecta en consulta
Detectar un paladar ojival a tiempo es lo que marca la diferencia entre una corrección sencilla y un tratamiento complejo. Por eso, además de la exploración clínica, en Ortodoncia Mirasierra apoyamos el diagnóstico en un estudio tridimensional con escáner intraoral y tomografía computarizada de haz cónico (CBCT). Esta tecnología nos permite medir la anchura real del hueso y planificar cuánta expansión necesita cada paciente.
¿Cómo se corrige el paladar ojival?
El paladar ojival tiene solución a cualquier edad, pero el abordaje cambia según el grado de desarrollo del hueso. En niños se aprovecha el crecimiento; en adultos, cuando la sutura del paladar ya se ha cerrado, hacen falta técnicas más avanzadas.
1- En niños: expansor o disyuntor de paladar
El tratamiento de referencia en la infancia es el expansor o disyuntor de paladar, un aparato de ortodoncia interceptiva que se ancla en los molares superiores. Mediante un tornillo central que se activa poco a poco, aplica una fuerza suave y constante que separa la sutura palatina media, la unión entre las dos mitades del paladar, y genera hueso nuevo que lo ensancha de forma progresiva.
Entre los modelos más utilizados están el disyuntor Hyrax, totalmente metálico, y el disyuntor McNamara, que incorpora placas de acrílico y se reserva para niños que aún conservan dientes de leche. El disyuntor se coloca, por lo general, entre los seis y los 11 años, y suele llevarse varios meses, seguido a menudo de un tratamiento de ortodoncia para alinear los dientes.
2- En adolescentes y adultos: disyuntor con microtornillos y cirugía
A partir de la adolescencia, la sutura del paladar se va osificando, es decir, se convierte en hueso rígido, de modo que ya no basta con mover los dientes. La solución pasa por anclar el disyuntor directamente al hueso con microtornillos, una técnica conocida como MARPE, que permite expandir el maxilar sin cirugía hasta aproximadamente los 16 años.
Cuando la sutura está completamente cerrada, se recurre a la expansión asistida quirúrgicamente (SARPE), en la que el cirujano realiza unos pequeños cortes en el hueso para liberarlo y, a partir de ahí, el paladar se puede ensanchar con el disyuntor.

3- En adultos: ortodoncia y cirugía ortognática
Cuando el paladar estrecho se acompaña de una maloclusión esquelética que afecta al tamaño y la posición de los maxilares (un maxilar superior adelantado o retrasado respecto a la mandíbula, o un desajuste vertical entre ambos), ensanchar el hueso no basta.
En estos casos la corrección pasa por la cirugía ortognática: el cirujano maxilofacial recoloca los huesos maxilares y, durante la propia operación, divide el maxilar superior en segmentos para darle la anchura adecuada. La cirugía ortognática se apoya en una fase de ortodoncia antes y después, para mover los dientes hacia las posiciones adecuadas.
Es el abordaje más complejo y prolongado, y precisamente por eso insistimos tanto en la detección temprana: cuanto antes se actúa, más sencillo resulta el tratamiento.
¿Se puede prevenir el paladar ojival?
El componente genético del paladar ojival no se puede evitar, pero sí es posible reducir el riesgo y frenar su desarrollo actuando sobre los hábitos. Estas pautas ayudan:
- Limitar el chupete y la succión del dedo pulgar: conviene retirarlos de forma progresiva antes de los dos años.
- Favorecer la respiración nasal: si notas que el niño respira por la boca, consulta con un otorrino infantil para encontrar la causa y tratarla.
- Acudir a revisiones tempranas: una primera visita al ortodoncista a los tres años permite detectar cualquier alteración cuando todavía es fácil de corregir.
Pide tu primera consulta sin coste
¿Te han dicho que tu hijo o tú tenéis el paladar estrecho, o hace tiempo que no acudís a una revisión? Pide una primera consulta sin coste en Ortodoncia Mirasierra.
Nuestro equipo de ortodoncistas, con más de 40 años de experiencia, estudiará tu caso y te propondrá el tratamiento más adecuado, sea cual sea tu edad.
Fuentes
- Patil GV, Lakhe P, Niranjane P. Maxillary Expansion and Its Effects on Circummaxillary Structures: A Review. Cureus. 2023;15(1):e33755.
- Inchingolo AD, Laforgia A, Inchingolo AM, et al. Rapid palate expansion’s impact on nasal breathing: A systematic review. International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology. 2025;190:112248.
- Zeng W, Yan S, Yi Y, et al. Long-term efficacy and stability of miniscrew-assisted rapid palatal expansion in mid to late adolescents and adults: a systematic review and meta-analysis. BMC Oral Health. 2023;23(1):829.
- Chun JH, de Castro ACR, Oh S, et al. Skeletal and alveolar changes in conventional rapid palatal expansion (RPE) and miniscrew-assisted RPE (MARPE): a prospective randomized clinical trial using low-dose CBCT. BMC Oral Health. 2022;22(1):114.